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1 de cada 7 perros padece otitis:

La otitis en perros es una afección frecuente que, si no se detecta y trata a tiempo, puede derivar en cuadros más complejos y afectar significativamente su calidad de vida.

A diferencia de los humanos, los perros no pueden expresar lo que sienten, pero sí

 manifiestan señales que permiten identificar que algo no está bien si se presta atención a su comportamiento. ¿Cuáles son estas señales y qué hacer en caso de identificarlas?

La otitis externa es una inflamación del canal auditivo

 que puede afectar a cualquier perro, aunque algunos presentan mayor predisposición,

 como aquellos con orejas caídas, piel sensible, alergias de piel o que se exponen con frecuencia al agua. En muchos casos, esta inflamación está asociada a un sobrecrecimiento de bacterias u hongos y puede comprometer uno o ambos oídos, en distinto grado.

Además, se trata de una afección con tendencia a repetirse:

1 de cada 4 perros que la padecen volverá a presentarla al

 menos una vez. A esto se suma que, en alrededor del 80% de los casos, intervienen

 múltiples microorganismos, lo que complejiza el cuadro y exige un abordaje terapéutico adecuado.

Señales de alerta a tener en cuenta 

Según explica

Walter Comas, Médico Veterinario y Director de la Unidad de

 Negocios de Animales de Compañía de MSD Salud Animal, es fundamental prestar

 atención a los signos que pueden indicar la presencia de otitis. Entre los principales, se destacan:

 

*Rascado frecuente de las orejas

*Sacudidas reiteradas de la cabeza

*Mal olor en el oído o presencia de secreciones

*Enrojecimiento

*Dolor al tocar la oreja o al intentar limpiarla

*Mayor sensibilidad, irritabilidad o menor tolerancia al contacto

 

En casos más avanzados, pérdida parcial de audición o inclinación de la cabeza

Si no se trata a tiempo, la otitis puede pasar de ser una molestia leve a un problema

 crónico, con dolor persistente, infecciones recurrentes y mayor dificultad para curarla. En los casos más severos, puede afectar el oído medio o interno, provocando pérdida de audición, alteraciones del equilibrio y un impacto significativo en la calidad de

 vida del perro. Este deterioro representa también un mayor incremento en los costos de la atención médica.

Tratar a tiempo: clave para evitar complicaciones.

Ante la sospecha, el veterinario realiza un examen del oído con otoscopio, evalúa

 el tipo de secreción y, de ser necesario, efectúa una limpieza. En algunos casos, puede solicitar estudios simples, como una citología, para identificar el agente involucrado y definir el tratamiento más adecuado.

“Los esquemas tradicionales suelen requerir limpieza diaria del

 oído y aplicaciones de medicamentos durante 7 a 10 días, lo que puede dificultar la tarea en el hogar y afectar la eficacia del tratamiento. Esto es aún más complicado en animales agresivos o que manifiestan mucho dolor. Hoy, gracias a los avances en los tratamientos,

 contamos con alternativas que permiten un único tratamiento y que combinan una alta eficacia clínica con mayor practicidad”,explica Walter Comas.

 

En este sentido, la medicina veterinaria avanza hacia soluciones que no solo sean

 efectivas, sino también más simples de implementar, reduciendo el estrés tanto para el perro como para la familia.

Nuevas alternativas basadas en evidencia

 

Estudios realizados en perros con otitis externa demuestran que las nuevas alternativas

 terapéuticas de dosis única

 logran una mejora significativa de los signos clínicos en el corto plazo, con resultados sostenidos en el tiempo.

A las dos semanas del tratamiento, el 100% de los pacientes evaluados presentó mejoría

 clínica, y a las cuatro semanas, el 100% alcanzó oídos sanos. Además, se registraron altos niveles de curación microbiológica: 73% frente a

Staphylococcus pseudintermedius

 y 81% frente a Malassezia pachydermatis,

 dos de los principales agentes involucrados en esta enfermedad.

Estos avances marcan una diferencia clara frente a los tratamientos tradicionales,

 ya que permiten asegurar la correcta administración, realizada por el veterinario en la clínica y lograr un tratamiento adecuado y asegurar resultados más predecibles.

Un problema frecuente, pero prevenible y tratable

La otitis externa es una de las enfermedades más comunes en perros, pero con detección

 temprana y el tratamiento adecuado puede resolverse de manera efectiva. Estar atentos a las señales y consultar a tiempo con el veterinario no solo evita complicaciones, sino que mejora significativamente la calidad de vida de los animales.

 

 

Fuente: https://www.msd-salud-animal.com.ar/

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