
Primavera y lluvias: ¿cómo prepararse para reducir el impacto de las precipitaciones? Las 10 recomendaciones de Amanco Wavin
Con lluvias más intensas y frecuentes en esta época del año, es indispensable apostar por soluciones que permitan gestionar el agua de manera más eficiente.
Cuando las precipitaciones intensas se concentran en pocas horas, los sistemas
de drenaje reciben un volumen de agua muy superior al habitual. Si a eso se suma la impermeabilización creciente de las ciudades, el agua tiene menos posibilidades de infiltrarse y aumenta la velocidad con la que llega a calles, desagües y cursos superficiales.
Todos los años nos encontramos con intensas precipitaciones, que generan importantes consecuencias económicas y sociales. Según el Banco Mundial, en nuestro país, cada año, como consecuencia de las inundaciones ,un 0,14% de la población cae en la pobreza y se pierden, en promedio, alrededor de US$1.000 millones anuales.
Si bien muchas inundaciones están asociadas a la falta de infraestructura y desistemas de drenaje adecuados, también influyen el crecimiento acelerado de las ciudades y la consecuente impermeabilización del suelo. La expansión de calles, edificios, veredas y estacionamientos altera el ciclo natural del agua al impedir su absorción por el terreno, lo que incrementa el riesgo de anegamientos durante lluvias intensas.
En este contexto, las lluvias intensas tienden a concentrarse en períodos cada vez más cortos, un escenario que exige ciudades e infraestructuras preparadas para gestionar mayores volúmenes de agua en menos tiempo. Más allá de fenómenos estacionales como El Niño, la adaptación frente a eventos climáticos extremos se volvió un desafío creciente tanto para los espacios urbanos como para las viviendas.